HOTEL
Este singular hotel ocupa un antiguo monasterio, joya de la arquitectura románica, que fue construido en el año 1135 bajo la tutela del rey Alfonso VII, e incorporado al Císter en torno al 1170.
La cuidadosa rehabilitación del edificio ha respetado fielmente la estructura del recinto cenobial que, siguiendo las pautas arquitectónicas del estilo cisterciense, distribuye en torno al claustro las antiguas dependencias: cocina, refectorio, scriptorium, sala capitular, caballerizas y celdas de los monjes, logrando conciliar de forma impecable Historia, calidez y funcionalidad. Así, cada una de estas otrora austeras estancias han sido convertidas en acogedores espacios, que llenan de calidez y encanto el interior de estos casi milenarios muros, ocupados por monjes hasta bien entrado el siglo XIX. Testigo de su presencia es, entre otras muchas curiosidades, la interesante colección de ropajes litúrgicos que se expone en el claustro, donde se pueden admirar varias casullas de más de dos siglos de antigüedad.
Su idílica situación, muy cerca del área de protección medioambiental de la Sierra del Candán, proporciona un entorno privilegiado para el disfrute de la naturaleza y la práctica de actividades al aire libre. Dos SPR (Senderos de Pequeño Recorrido homologados por la FEDME) tienen su origen en el Monasterio de Aciveiro: PRG-113 Ruta de los Puentes del Río Lérez; y PRG-100 Sendeiro Natural Aciveiro-Candán (circular).









